Manual gratuito de Isha Judd:

Tips para dejar de preocuparte por tus problemas

Vivimos constantemente preocupados por todo. ¿Qué va a pasar con nuestros hijos? ¿Que será de mi futuro? ¿Cómo voy a generar lo que necesito en mi vida? ¿Que voy a cocinar mañana? ¿Saldrán bien los resultados de mis análisis? ¿Por qué me dijo eso?

Si estás leyendo esto seguramente estás cansada o cansado de tanto preocuparte, de no poder dormir en paz, de que todo se sienta difícil, como si hubiera que luchar por todo. Crees que tiene que ver con tener todo bajo control y mientras más tratas de controlar las cosas… ¡Más se descontrolan y más cansada(o) estás!

El problema es que estás tratando constantemente de arreglar todo en el afuera y ese lugar interno que está lleno de miedo, que siente que no puede o que se siente frustrado, sigue estando dentro de ti a dónde quiera que vas.

Si aprendes a cultivar la plenitud interior, podrás disfrutar del mundo en que vives, sin el temor de la pérdida ni la necesidad de control. Esto te permitirá dejar finalmente de lado la necesidad constante de preocupación y planificación.

Alabanza al amor por este momento es su perfección.

Entrégate a fluir: Abraza tu experiencia humana en todos sus colores, en todas sus complejidades, en su constante cambio de corrientes. Cuanto más podemos fluir, más elegimos la alegría que está presente en cada momento y mayor será tu poder creativo.

Suelta las expectativas:Las expectativas son las condiciones que pones al mundo, las ideas rígidas sobre cómo deberían ser las cosas. Entonces, cuando las cosas no salen como esperábamos, experimentamos decepción y frustración. Deja de lado tus expectativas. Trabaja para alcanzar tus metas e internamente entrégate a lo que es.

¿Haces actividad física? ¡Hazla hoy mismo! Muchas veces estamos tan metidos en nuestros pensamientos, en lo que va a pasar, en lo que quisiera que pasara, que ¡vivimos en la cabeza! Eso nos agota, nos quita la energía, nos hace sentir densos. Hacer actividad física cada día nos ayuda a eliminar esa energía estancada, a renovarnos y aligerarnos con una mente mucho más despejada. Baila, haz yoga, corre, camina, lo que más te guste. Haz tu actividad favorita y disfruta de ti al hacerla.

Aligérate y juega: Uno de los rasgos más tristes de la sociedad moderna es que tomamos las cosas demasiado en serio. Nos sentimos impulsados a cumplir con lo que “deberíamos” ser. Tienes que aprender de nuevo a fluir desde tu corazón; hay que permitirnos vernos ridículos, bailar con libertad, detenernos y recordarnos que la vida se trata de risas y alegría desenfadada. Haz la prueba, ¡tal vez te guste!

Recuerda pensar: Alabanza al amor por este momento en su perfección

Mantente en el momento presente: Todos tenemos metas, pero si nuestros objetivos nos mantienen enfocados constantemente en un momento futuro, en última instancia son sólo distracciones. Sé claro en tus objetivos, pero da el cien por ciento en este momento. Tú no estás al final del camino hasta que llegues allí. Mientras tanto, descubre la alegría de ese viaje.

Enfócate en lo que quieres, no en el problema: La evolución es la naturaleza de la vida y todo está siempre avanzando; pero si escogemos abrazar la belleza de lo que está sucediendo ahora, en lugar de enfocarnos en lo que percibimos como malo, el amor crecerá y no el problema. Al hacerlo, incrementamos cada vez nuestro poder de hacer cambios positivos en nuestra vida.

Organiza tus prioridades y ponte en acción: Haz una lista de las cosas que te preocupan y comienza a organizarla por prioridades. Una vez que la tengas en orden desde lo más importante a lo menos urgente, anota que cosas puedes hacer para solucionar cada situación. Sé creativo, ábrete a nuevas ideas y a un sí con cada opción. Luego deja la lista de lado, suelta tu lápiz y ¡ponte en acción! Inmediatamente verás que cambias tu estado de ánimo y comienzas a sentir que ya estás fluyendo.

Nuevamente piensa: Alabanza al amor por este momento en su perfección

Mantente abierto: Es importante que estés abierto a todo. Todos pensamos que sabemos qué es lo mejor, pero la alegría de la vida radica en lo imprevisible. Los imperios se construyen y luego se derrumban. Todo en este mundo es frágil, excepto lo que es real, lo que nunca cambia, que sólo se transforma en más y más.

Da el 100% en cada momento: Una de las más grandes razones para sufrir, es el “hubiera”. ¿Qué tal si hubiera dicho esto? ¿Y si hubiera mejor estudiado esto otro? ¿Qué sería de mi si me hubiera casado con…? Esto nos mantiene en juicio con nosotros y no nos permite disfrutar de lo que está sucediendo ahora. Sé la mejor versión de ti, da lo mejor en todo lo que hagas, no dejes la más mínima posibilidad de un “hubiera”, así te quedarás con la gran satisfacción de saber que diste el máximo y podrás confiar en eso sin importar el resultado final.

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